Ninguno
Ninguno de nosotros
fue capaz de resolver
los acertijos.
Obedecimos las señales
del tiempo.
Permitimos que se convirtiera
la piel de durazno
en costra ardiente.
Ninguno levantó el vuelo
para unirse a la colonia
de pájaros libres.
Ninguno de nosotros
se exilió al mar abierto.
A veces,
tropiezan nuestras miradas:
estamos ciegos de remordimientos.
Duele el desierto silencioso
de los cobardes.
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